Para saber lo que es Maktub lo primero que hay que hacer es ahondar en la historia de este carismático dj de aspecto estrafalario, cuyo primer contacto con la música fue componiendo y tocando canciones de música country –su hermana es compositora y cantante de este género– y que pasó su adolescencia entre los clubs de música electrónica más undergrounds de Amsterdam.

De padre serbio y madre sudafricana, la pasión por las diferentes culturas le viene de familia a este artista de 35 años que se enamoró de la música techno a los 20. «Cuando la descubrí me quedé fascinado» , asegura Satori. «Me enamoré de su fuerza y de su poder. De su facilidad para hacer que tanta gente bailara junta y comencé a obsesionarme y decidí que quería ser dj». Tras mucho tiempo escuchando a los más grandes de la escena electrónica, el joven artista comenzó su carrera como dj hasta que, como el mismo explica, empezó a aburrirse.

HEART2 1024x682 - Un idioma sin fronteras en Heart Ibiza

Mi música, mi historia

«Me aburría pinchar canciones que no eran ni mías. Recuerdo un momento que, cuando estaba en cabina, la gente se puso a aplaudir y me sentí muy raro porque pensé: vale, me estáis aplaudiendo y lo agradezco, pero ni siquiera he hecho yo estas canciones», confiesa el dj. Fue entonces cuando decidió ser fiel a su propio estilo y crear su música. «Creo que lo que hice fue mezclar esos momentos con mi hermana en el cuarto escribiendo canciones en la guitarra, con la época de dj. El reto fue hacer que funcionasen. Quería actuaciones en directo, quería estar con instrumentos en el escenario y contar una historia, mi historia», asegura el artista con una sonrisa. «Así que cuando Heart vino y me ofreció tener mi propia noche en su club, les dije que no quería tener una noche solo con dj, sino con música en vivo. Solo bandas, solo música real hecha por la gente que esté sobre el escenario. Y eso es Maktub», prosigue Satori.

Consciente de que su estilo musical no es lo que predomina en la isla, el artista asegura que si lo que una persona busca es la «clásica fiesta tech-house», en Maktub no la va a encontrar y es «preferible que acuda a otro lugar, pues las opciones son muchas», pero que, si lo que busca es algo diferente que le haga «bailar y sentir al mismo tiempo al ritmo de algo distinto cada día» Maktub es su sitio.

«Mi padre es de serbia, que es la región balcánica, y mi madre es de sudáfrica. Los balcanes son folclore y música más pasional, y la música africana es más tribal y más espiritual… Yo crecí en Holanda, donde predomina la electrónica, así que lo que intento hacer es unir esos tres mundos y ponerlos juntos, ofreciendo una parte emocional, otra psicodélica y tribal, y otra groove y clubby», prosigue el dj, que asegura que encuentra la inspiración para sus temas «en el mundo», a través de sus viajes, su curiosidad por las culturas y su fascinación por la unión de la gente gracias a la música.«Llevo siempre un cuaderno donde me voy apuntando mis ideas. Tras una conversación interesante suelo apuntarme alguna frase y, a veces, me da el pie para una canción», confiesa.

«Maktub en árabe significa «estaba escrito». Para mí representa que esta manera de expresarme a través de los instrumentos y de la música era mi destino. Un estilo con el que formar parte de un idioma universal, ya que la música habla el idioma de todo el mundo», explica Satori cuando se le preguntan sobre el nombre de su fiesta, que propone una noche diferente en la que los ritmos de la música en directo se unen a la música electrónica, generando un ambiente único donde infinidad de culturas se unen para guiar al público en un viaje a través del mundo. «Mi deseo es que el público que venga a Maktub escuche al Mundo entero bailar y sentir en armonía», finaliza Satori con la mirada de alguien que cree en lo que dice, y que ve en la música la posibilidad de un «idioma sin fronteras».